
Hoy voy a dedicar este post a algo tan importante como sonreír. Lo primero es entender qué emociones evoca el sonreír cuando esa sonrisa es auténtica y genuina. Emociones que van desde la alegría, el amor, la belleza o el juego; todas esas emociones y otras más tienden a ser positivas. Cuando usamos la energía de la sonrisa movilizamos las emociones relacionadas con ella.
Es importante darse cuenta de cuándo y cómo sonreímos. Una sonrisa espontánea incrementa el atractivo de la persona, aunque a veces pueda dar algo de vergüenza sonreír. En el yoga se habla de la importancia de ser consciente del cuerpo y de los movimientos para mantener la columna recta y evitar movimientos que puedan generar lesiones. Esta conciencia se debe también extender a los gestos. Se puede sonreír con el rostro, pero también puede expresarse esa sonrisa en los movimientos y en la actitud que evocan. A veces esa sonrisa es una energía que nos envuelve: por eso a los niños nos surge sonreírles; esa energía que tienen a su alrededor nos invita a eso.
Para trabajar con la energía de la sonrisa es importante percibirla: eso es lo más interesante que he descubierto en estas últimas semanas. No es fácil, pero puedes cultivar tu atención con la intención de percibir la energía de ese gesto que empieza en las comisuras de tus labios y llega hasta los ojos. Así es como debemos sentir la energía de la sonrisa para poder concienciarla y posteriormente moverla hacia otras partes del cuerpo para relajarlas. Sí, hay una relajación que usa la energía de la sonrisa… Pero no es lo único que podemos hacer con esa energía, también podemos proyectarla hacia otras personas como energía positiva.
Ha llevado muchas prácticas poder explorar esta capacidad de usar la energía de la sonrisa… Pero puedo asegurar que cuando lo consigues eres capaz de reconocer que esa energía existe, se puede mover y usar.
Es común escuchar que podemos percibir la energía: la cuestión es cómo la percibimos. Saber que la energía se puede sentir no significa que la sientas por el mero hecho de saberlo; hay unas técnicas que permiten y facilitan adquirir esa capacidad… Y en concreto esta energía de la sonrisa como punto fundamental y base de todo lo que se puede hacer con ella.
Si has llegado hasta aquí en tu lectura te invito a sonreír como punto final 🙂 y que seas consciente de esa sonrisa; por unos instantes la puedes percibir. Aunque no conozcas las técnicas concretas, intenta ver desde qué punto base empiezan tus sensaciones.
Texto escrito por Anna Thiferet Bohu (No soy una IA)


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