En la oscuridad, un relámpago ilumina la noche por un breve instante, y vuelta a la oscuridad.
La mente no puede ver la totalidad, es consciente de una parte y se inventa lo que falta. Así que mejor no confundir una revelación con el autoengaño. Un autoengaño usa la imaginación para tener razón, una revelación activa la imaginación para mostrar una parte de la totalidad.
No se quién tiene que despertar, quién tiene que decidir, ni de qué se tiene liberar…
Para mi despertar parte de ser claro, para mi decidir parte de ver la verdad de todas las partes, para mi liberar parte de ir más allá de la mente y comprender el amor universal que nos hace uno.
Pero hay quien prefiere no hablar ante la confusión ¡así seguro que tiene razón! su razón.. ¡pobre víctima!
Y añado, todo lo que oculta lo que oculta se viste con el mismo disfraz.
La claridad siempre fue violenta y tan peligrosa como «agarrar al toro por los cuernos». El toro de un sueño del que no puedes despertar. Así es como muchos dicen: ¡Bruja! No puedes demostrar tus poderes.
Así la confusión sigue cegándonos.
Thiferet


Replica a ricard@vodafone.es Cancelar la respuesta