La mano izquierda podrías ser tu y la mano derecha yo… o viceversa 😉

¡Todo es Uno! Claman algunas escuelas espirituales.

¡Todo es vacuidad! Claman otras.

Cuando hablamos de consciencia y energía, se tiende a pensar que existen muchas consciencias porque se habla de estados alterados de consciencia, o de niveles de esta… De la misma forma con la energía: se dice «te envío energía para…», o «me quedé sin energía…». O que hay energía en cada plano de existencia. 

Todo esto, a un nivel, es verdad. Esta perspectiva es válida y objetiva, de ahí que sea necesario ir por partes, protegerse, rodearse de buenas vibras, comer, dormir… 

Al nivel de “yo” todo se vive de forma fraccionada, pero la energía y la consciencia son inseparables. Todo depende de un darse cuenta, de un clic para pasar de ver el vaso medio vacío a medio lleno. Pero no es fácil llegar ahí cuando vivimos en una perspectiva limitada.

Hace falta desarrollo interior para equilibrar mi estado de consciencia con la energía que uno es capaz de integrar… De ahí que se advierta del peligro de despertar la kundalini sin haberse desarrollado. De hecho, lo habitual en el estado ordinario de consciencia es verse arrastrado por las energías mentales y emocionales hasta que podamos concienciar en una etiqueta limitada que, por lo general, primero nos liberará y luego nos condicionará… Pero formando parte del proceso evolutivo, necesario para el ser humano identificado como tal, pero irrelevante para otros que buscan vivir lo trascendente más allá de la trascendencia de límites. En otras palabras, el mapa no es el territorio, y el territorio está dentro de lo conocido.

Así pues, «te vampirizan la energía, ¡protégete!», «necesitas sanar, ¡dedica energía a ello!», pero no hagas de eso un absoluto.

Os invito a reflexionar en cómo la energía toma el control cuando no cultivamos ser conscientes, pues ahí radican muchos problemas de este tiempo lleno de estímulos no integrados. Y es que se requiere consciencia para la integración. Y con esta invitación a leer tu opinión al respecto, me despido.

Texto escrito por Thiferet Bohu

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