
Esta semana en las clases de kundalini hemos trabajado sobre uno de los meridianos (nadi) por donde circula la energía sexual. Actualmente hay mucha confusión al respecto de este tema, por eso, dicho trabajo yóguico ha requerido una explicación introductoria que voy a compartir en este post.
La energía sexual es una expresión del Amor
Por supuesto, de igual manera que se puede amar sin mantener relaciones sexuales, se pueden mantener relaciones sin amor, pero automatizar y normalizarlo sin que ambas partes coincidan puede ocasionar desequilibrios psico-emocionales y energéticos. El tema de las interrelaciones es mucho más amplio, pero este post no va a centrarse en eso.
Vivir de forma fraccionada es el estado ordinario y medio en el que la mayoría de los seres humanos nos encontramos. La creación de este universo puso en funcionamiento tres poderosas fuerzas: amor, conocimiento y acción (voluntad). Esas fuerzas tienen diferentes formas de manifestarse dentro de la manifestación.
Una de las múltiples formas de manifestación de la fuerza del amor es la energía sexual. Dicha energía sexual puede quedarse en el plano animal; puede ser añadida, o no, al plano humano (alma); o puede ser inspirada por el espíritu. En el plano animal, no hay responsabilidad siempre y cuando ambas partes se relacionen al mismo nivel; a nivel del alma se ponen en marcha conexiones que nos permitirán profundizar, nos templarán y nos transformarán. A nivel espiritual podría cambiar nuestro destino personal o hacernos transitar pruebas que nos cambien por completo, aunque no necesariamente nos muevan del sitio donde estamos.
La energía sexual está relacionada con la fuerza vital
La chispa de la vida que surge de la unión de las polaridades contiene la potencialidad de un tiempo y un espacio. En nuestro libre albedrío está el modo en que se consume esta fuerza vital.
La pérdida de fuerza vital puede darse por muchas razones, algunas naturales y otras por ignorancia o negligencia. Esta fuerza se encarga de la regeneración, de mantener la salud e incluso de retrasar el envejecimiento. Esta modalidad de la energía amor-sexual esta en relación con circuitos sutiles de la energía que pueden bloquearse, enquistarse y volverse negativos. Algunos de esos nudos requieren un nivel evolutivo determinado para poder afrontarlos, incluso transitarlos varias veces.
La energía sexual despierta el deseo
La energía sexual moviliza al deseo en todos los chakras. Lo más conocido y peor juzgado reside en el segundo chakra, relacionado a nivel físico con los órganos genitales. Pero el deseo puede estar en comer más de lo necesario o cosas que nos perjudican, lo que andaría más a nivel del primer chakra. Los deseos de poder, de fama, de ser escuchados o de ser amados muestran otras formas en las que el deseo nos mueve en cualquiera de los centros de consciencia que hay a lo largo de la columna vertebral. El mecanismo que pone en marcha esta interrelación de fuerzas está basado principalmente en la interacción entre el segundo y el sexto chakra. El segundo impulsa, y el sexto despierta la fantasía y la imaginación. De ahí que muchas cosas que deseamos caigan, en su expectativa, muy lejos de la realidad.
La energía sexual es una fuerza creativa
Esta fuerza reside dormida en el segundo chakra bajo el símbolo de un huevo con una serpiente enroscada tres vueltas y media. Esta energía es Shakti en la espiritualidad hindú, es la que marca el inicio de nuestro despertar de consciencia; el viaje de su ascenso y expansión es su búsqueda de unirse a la conciencia superior. Así es como el control/dirección de la mente, que también es la Shakti, usa la imaginación de forma creativa acorde con el nivel evolutivo personal. Es también la que nos sana cuando el deseo no puede cumplirse de una forma y encuentra otras formas de expresión.
La energía sexual se puede transformar en energía espiritual
Esta poderosa energía sexual y creativa de la Shakti requiere que la consciencia individual haya alcanzado algunos niveles del chakra del corazón. Y eso no se puede forzar, pues viene movido por las pruebas de la propia existencia que templan al ego. El egoísmo, el rechazo de otros que son diferentes a uno, la desconfianza, el condicionamiento, la falta de compasión y empatía… Todo eso son cosas que acorazan el corazón. A este nivel tiene que minimizarse el mal hecho a otros de forma inconsciente, se debe haber adquirido la suficiente responsabilidad para no solo asumir las consecuencias, sino también para reparar y corregir muchas cosas que se derivan de la ceguera en la que vivimos.
Por otra parte, esta transmutación puede darse de diferentes formas:
-Los renunciantes no rechazan esta energía de UNIÓN, pero no la dirigen hacia fuera como el resto, sino que la enfocan hacia dentro, hacia la unidad con Dios y la Totalidad. Esa misma unidad es la que buscamos más o menos conscientemente todos.
-Los que no son renunciantes pero sí son espirituales requieren relaciones de largo recorrido que les permitan ir puliendo al ego teniendo en cuenta al otro. Las concesiones y acuerdos llegan porque renunciamos a una parte por el otro. Y así es como esa unión va dándose en diferentes niveles en una pareja, en la familia… en nuestro pequeño círculo. Los solter@s con bagaje espiritual tienen que ser muy conscientes del nivel en el que está la otra persona, para no vampirizarla ni hacerla sufrir. Responsabilidad ante todo.
-Para el resto, la propia vida le irá indicando a base de patrones que irán apareciendo hasta que comprendan, acepten, sean selectivos y elijan cada vez mejor.
Por último, es necesario matizar que las tres fuerzas primarias explicadas al principio de este texto nunca funcionan de forma independiente.
Bueno. Hasta aquí este texto escrito del tirón. Os invito a comentar y dialogar.
Texto escrito por Thiferet Anna

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