
La imaginación suele ser una herramienta que usamos mal. Muchas veces alimenta fantasías lejos de la realidad, e incluso desarrolla patrones de pensamiento negativos. A veces esta actividad de la imaginación es pasiva e inconsciente, otras es consciente pero no sabemos como transformar esa dinámica negativa para que no sea perjudicial para nosotros mismos.
En psicología, la imaginación activa es el método desarrollado por Carl Gustav Jung para establecer un diálogo en estado de vigilia con lo inconsciente. En la filosofía yogui este método ya existía con otros nombres, una de esas denominaciones es “nidra” a veces traducido como sueño consciente.
Como he escrito mucho sobre el nidra, ahora voy a centrarme en la técnica que desarrolló este gran psicólogo, que también nos descubrió el inconsciente colectivo, esa parte de la mente que va más allá de lo personal.
En los métodos en los que se utiliza la imaginación activa se pretende entrar en contacto con este nivel inconsciente, pero en las prácticas de yoga nidra hemos comprobado que gran parte de este contenido al que llegamos es subconsciente y que para llegar a niveles más allá se requiere un gran trabajo con el contenido de la mente, la mente misma y la consciencia.
En la imaginación activa las técnicas utilizadas comprenden una amplia gama de posibilidades:
- a) Visualización de imágenes, a razón de impresiones visuales, auditivas, táctiles u olfativas.
- b) Visualización dinámica: un abrazo o un apretón de manos, una caricia…
- c) Visualización de símbolos de transformación: visualizar el crecimiento de una rosa o una semilla que crece hasta ser árbol; y visualizaciones controladas de escenas simbólicas como domar un caballo salvaje, desenredar un nudo.
- d) Técnicas directivas con propuestas como construir una casa a partir de una ruina, descubrir un faro desde el cual observar el océano embravecido…
- e) Técnicas de imaginación libre o espontánea, como «el diálogo interior» con un viejo sabio que ya sabe la respuesta a sus problemas.
- f) Esta técnica también se usa para interpretar sueños: se centra la atención en una imagen procedente de un sueño, y en relajación y consciente se la interroga acerca de su origen, significado, etc., como si se tratara de otra persona.
Para realizar esto es necesario:
- El control de la atención consciente,
- El cultivo de la memoria, creando un registro del material que surge en estas prácticas o bien un registro de sueños.
- Discernir entre lo que llega de los diferentes niveles de autoconsciencia, lo que llega de la razón o de la intuición, del ego o del yo, el alma y el espíritu…
Con voluntad, persistir en este trabajo de la mente y de su contenido para llegar a experimentar otros mundos, ampliando la percepción de la realidad.
Para terminar, os pregunto: ¿imagináis a lo grande, o imagináis en pequeño? … Os leo en vuestros comentarios 😉
Thiferet


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