El cielo representa a la mente y las nubes a los pensamientos

La mente es una herramienta que puede ser mal o bien usada. Observando la de pensamientos que hay sin concretar que nos mantienen estancados; y la de pensamientos negativos que nos atormentan, la mente generalmente está mal usada.


La mente no es el ser mental con el que nos identificamos pero el ser mental si puede conformar su identidad con parte del contenido de la mente. Para entender dicho contenido está bien comprender la naturaleza de los pensamientos que surgen de cada nivel y subnivel del plano mental.

Sri Aurobindo explica que los niveles de la mente superficial son:

  • La mente mecánica: se dedica a registrar lo que llega de nuestra consciencia física y repetir ideas corrientes. También expresa la materia vital sin someterla a ninguna operación de la inteligencia.
  • La mente física: está limitada por la experiencia física. Está interconectada con la mente vital inferior y relacionada con el deseo, las reacciones y el impulso.

Y los niveles de la mente interior:

  • La mente vital: percibe en un nivel lo sensitivo y apasionado; y en otro nivel lo emotivo. Es un mediador entre la emoción, el deseo e impulso. Y usa la imaginación y sueños para expresarlo.
  • La mente pensante: percibe lo físico, apasionado y emotivo, y las trata con la razón y la inteligencia.

Por último:

  • La mente superior es uno de los planos de la mente espiritual.

La mente superficial e interior son olas (vrittis) de un gran océano. El trabajo interno (sadhana) permite ir más allá de la superficie y bucear hacia las profundidades. Y el trabajo interno dirigido a lo espiritual permite, por una parte, ser consciente de la mezcla que hay entre las diferentes partes de la mente superficial e interior que confunden y llevan al error al alma. Por otra parte, hacer consciente y activar al ser mental.

Este cielo representa la mente profunda y las estrellas la información de la intuición

La mente no es el ser mental, pero el ser mental es el que tiene la capacidad de liberarse y empezar a conectarse con la mente superior y espiritual.
Eso quiere decir que la proporción de pensamientos que cada uno tenga de cada nivel lo acercara o alejara de las capacidades superiores del ser.

De esto se deduce que de cada plano de la realidad se crea un ser, pero es muy posible que «el ser de cada plano» no esté completamente desarrollado, y que el conjunto de todas esas partes conocidas y desconocidas no conformen al Ser en sí mismo y que solo sea la individuación de este último limitado a una parte del Todo.


Texto de: Ana Thiferet

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