En el post (Prana, aura y radiación) hablábamos de la energía terapéutica de la tierra. En este corto escrito señalaremos la energía de los cielos y el color.

Hice una composición con fotos de una de las prácticas de hatha yoga que hicimos en la playa para que pudierais ver en acción la energía crepuscular de este mágico momento.

Todo ese despliegue de color crea un movimiento sutil, es el movimiento del océano celeste que irradia una energía que recogemos de manera más efectiva cuando lo hacemos consciente.

Normalmente los ojos se mantienen cerrados durante la práctica de yoga y meditación, pero cuando estamos en contacto con la belleza de los lugares naturales, abrirlos es un ejercicio más de la práctica yógica.

Hay tantas formas de mirar… y es tan hermoso explorar esa magnificencia que no puedo más que invitaros a que lo experimentéis 🙂

Descubrir todas esas formas de mirar te descubre muchas cosas que normalmente pasan desapercibidas. La mirada ordinaria es básica y a veces automática, por eso es importante descubrir diferentes formas de mirar. Hay muchas de esas miradas que en las clases de yoga y meditación podréis aprender pero cuando quedamos para hacer yoga en la playa, aprovecho para practicarlas más y así usar el cielo y sus cambios de color.

En fin, solo queda que aceptéis la invitación y vengáis algún día a practicar yoga hatha; vinyasa, kundalini, pranayam o meditación 🙂 Te recuerdo que nos encontramos los miércoles a las 21:15 en la playa del coco de Badalona. Para confirmar tu asistencia ¡escríbenos! 😉


Texto de: Ana Thiferet

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